Viajes lentos desde 2019 · Un artículo nuevo cada dos semanas

Barca roja flotando sobre agua turquesa, vista desde arriba

Remar hasta la cala turquesa

Salí con la marea baja y una barca prestada. Tres horas de remo, una cala sin nombre y la mejor siesta del año. Esto es lo que aprendí por el camino, y lo que llevaría la próxima vez.

Salir antes que el sol

El dueño de la casa de huéspedes me prestó la barca con una condición: devolverla antes de que subiera la marea. Así que a las cinco y media ya estaba en la orilla, con agua, fruta y un sombrero que no me quitaría en todo el día.

Los primeros veinte minutos fueron torpes. Remar en línea recta es más difícil de lo que parece cuando el viento empuja de lado. Después encontré el ritmo: dos paladas largas, una corta para corregir, y mirar siempre un punto fijo en la costa.

Costa de rocas planas frente a un mar en calma al atardecer
La costa a las seis de la mañana, todavía sin una sola barca de turistas.

A mitad de camino paré en una roca plana a desayunar. No había nadie. Solo cangrejos y una garza que no se fiaba de mí.

«Si el mar está quieto, no hay prisa. Si no está quieto, tampoco.»

Bosque de abetos que baja hasta un mar azul con islas al fondo

La cala sin nombre

La cala aparece de golpe al doblar un saliente: arena blanca, agua de un turquesa que no parece real y una pared de roca que da sombra hasta mediodía. Dejé la barca varada y dormí dos horas.

A la vuelta el viento había cambiado. Tardé el doble. Llegué con las manos rojas, la espalda quemada y la sensación de haber hecho exactamente lo que había venido a hacer.

«Viajar despacio también es aceptar que la vuelta cuesta más que la ida.»

Si vas: pregunta en tu alojamiento, casi todos tienen una barca o conocen a alguien que la tiene. Sal temprano, lleva el doble de agua de la que crees y no te fíes del viento de la tarde.

Lago entre montañas con juncos altos en primer plano

Créditos

Fechas del viaje

3–17 de agosto de 2026

Fotos

Aitor, con una cámara compacta y el móvil

Ruta

Casa de huéspedes → roca del desayuno → cala sin nombre (9 km ida y vuelta)

Dónde dormí

Casa familiar junto al puerto, 6 noches

Presupuesto

35 € al día, todo incluido